jueves, 18 de agosto de 2011

Como si los carteles de "prohibido" prohibiesen.

Prohibido los postres, y levantarse tarde. Prohibido reírse a carcajadas de madrugada, poner música fuerte y dormir en sábanas que no sean las tuyas. Prohibido comer cosas que engorden, y beber alcohol. Prohibidos los besos a escondidas, y las mentiras piadosas. Prohibido hablar con la boca llena.
Bueno, lo de los besos a escondidas lo podéis hacer cuando queráis.
Y todo lo demás también (menos lo de la boca llena).

©Alejandra
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6 comentarios:

  1. Y eso es lo emocionante de lo prohibido, que a todos nos encanta hacer en algún momento. ¡Un abrazo!

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  2. Gracias shula!! :)
    Y qué razón Evolet jajaja
    Un abrazo fuerte a las dos

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  3. menos mal que no prohiben leer tu blog

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  4. ¡Mil gracias a las dos!
    Sois todas geniales:)

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